conectandoAfrica.org
Red Deporte y Cooperación - ONGD
ELEGIR IDIOMA

INICIO    |     CONTACTO    |     RSS
Matthew Lukwiya

Nació en Kitgum, una pequeña ciudad del norte de Uganda, en el seno de una familia de etnia Acholi. Su padre, un comerciante de pescado, murió ahogado en un lago cuando Lukwiya tenía 12 años. Su madre sacó adelante a él y a sus tres hermanos vendiendo barras de jabón que llevaba en bicicleta a la frontera con Sudán. Lukwiya se reveló pronto como un estudiante de extraordinario talento y comenzó la carrera de medicina. Tras pasar algún tiempo como becario en el hospital de St. Mary’s Lachor, en Gulu, sus fundadores –el matrimonio formado por el italiano Piero Corti y su esposa canadiense Lucille- decidieron que él sería su sucesor.

Al comenzar la guerra en el norte de Uganda, en 1986, el hospital fue atacado frecuentemente por los rebeldes del LRA. En uno de esos incidentes, cuando los guerrilleros quisieron secuestrar a varias monjas ugandesas, el doctor Matthew se ofreció para ir con los rebeldes a cambio de que dejaran a las religiosas. Durante una semana fue su prisionero en la selva hasta que le liberaron. En 1990 obtuvo una beca en la escuela de Medicina Tropical de Liverpool, donde obtuvo las mejores notas en la historia de esta institución, y a pesar de que le ofrecieron una plaza allí como profesor Lukwiya prefirió volver a Uganda, convencido de que su misión era seguir ayudando a la población durante los años de la guerra.

En octubre de 2000 estalló una epidemia de Ébola en Gulu, y su intervención fue providencial para que esta enfermedad, que causa la muerte por fiebres hemorrágicas, no se extendiera más. Él mismo trabajaba todos los días como voluntario en el pabellón de aislamiento, atendiendo a los casos más difíciles y dando moral al personal sanitario. A las pocas semanas él mismo se infectó y murió el 5 de diciembre. Pocos días antes, durante el funeral de una de sus enfermeras que había muerto de Ébola, Lukwiya había dicho: “Esta crisis me ha hecho entender que ser médico es una llamada divina a sacrificar nuestras vidas por los demás. Yo estoy dispuesto a ello”. Su muerte fue una de las últimas por Ébola, y en febrero de 2001 la Organización Mundial de la Salud declaró que la zona estaba libre de la temible infección, que durante aquellos meses se cobró 173 vidas.

La Caixa 2100 2907 49 0200095210
Caja Madrid 2038 1877 6000423710
Caja Navarra 2100 2282 43 0200199339
Buscar


Entra en nuestras Redes Sociales
Entrada a la Red Social

Video

Entidades Colaboradoras
COPYRIGHT © 2009        •         RED DEPORTE        •         WWW.CONECTANDOAFRICA.ORG        •         TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS        •         POLÍTICA DE PRIVACIDAD
publicadigital